Uber y fin de mes

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Hace unos años llegó Uber a Uruguay y nos revolucionamos todos, por un lado “La familia del taxi” en pie de guerra, por otro los uruguayos indignados con el mal servicio del Taxi, en su mayoría, lo recibieron con los brazos abiertos.

No es la idea charlar de si Uber está bien o no o si es válido para tener un sueldo extra, si es negocio dado el aumento impositivo actual. Lo que quiero comentar es algo que cada vez más y más personas me dicen, y que pasa tanto con Uber, Cabify y cualquier otra plataforma similar.

Uber y plataformas del estilo tienen algo que los ayuda mucho en su negocio y que es muy malo para el consumidor y es que hace totalmente indoloro el momento de pagar. De hecho yo nunca pago físicamente el Uber, simplemente lo pido, digo adónde quiero ir, me subo, charlo con el conductor  y me bajo. La señal que le estoy dando a mi cerebro usando Uber (o cualquiera que haga lo mismo) es que no lo estoy pagando. La parte dolorosa de usar un servicio me la estoy saltando totalmente.

Lo que estoy haciendo es posponiendo ese momento a fin de mes, cuando llega el resumen de la tarjeta de crédito y ahí es donde vienen las sorpresas, porque usualmente el costo será mucho mayor al que me esperaba, porque es tan fácil usar el servicio y olvidarme de la parte del pago que lo uso mucho o quizás demasiado. La pesadilla de Uber y  fin de mes.

Me comentaba el otro día un padre de adolescentes que desde que está Uber le ha configurado el mismo a sus hijas en sus teléfonos, cosa que le da mucha seguridad, principalmente por la confianza que hay en la plataforma. El problema es que las nenas se han acostumbrado también a usar el Uber, supongo que si soy adolescente está cool pedir un chofer personal desde mi teléfono. La cosa es que ya el uso que le dan es un tanto abusivo, pidiendo Uber por 10 cuadras sin la autorización de sus padres. Esto suele ser un problema recién a fin de mes!

¿Qué podemos hacer al respecto?

El problema existe. Cada vez que retrasamos un pago – que posponemos el sacrificio – nuestro cerebro lo celebra, nuestra naturaleza humana lo disfruta, somos así. El hecho de que Uber esté fuertemente ligado a la tarjeta de crédito hace que se hereden todas las cosas malas que la tarjeta tiene.

Podríamos decir que la solución es no usar más estos servicios o romper la tarjeta de crédito, pero creo es un poco radical, hay formas, siempre con autodisciplina de poder encauzar la situación.

Yo creo que la clave es el registro de gastos, si logramos que el dolor lo sintamos no cuando el dinero se va de nuestro bolsillo sino cuando registramos el egreso en nuestro sistema de registro de gastos vamos a poder cuidarnos mucho más, porque cuando vayamos a nuestro sistema de registro y digamos: “Mirá! llevo gastado $2000 en Uber este mes!” es que vamos a cerrar la canilla. De esa forma no esperamos a recibir el “Uber de fin de mes” sino que lo voy viendo sobre la marcha.

Si hacemos las cosas bien, pero ya es nivel Ninja de las Finanzas Personales, y manejamos un presupuesto, vamos a tener topeado el gasto en Uber que podamos hacer mensualmente y jamás me voy a poder pasar del presupuesto.

OK, estás pensando que es poco humano esto, que es para Ninjas y que aún no estás listo. No te preocupes, hay otra opción: Qué tal si asociamos la tarjeta del Uber a una tarjeta prepaga, de esas que cargo saldo a principio de mes? De esa forma es a principio de mes que hago el gasto y asocio cuanto quiero gastar. De alguna forma me obligo a gastar hasta tanta plata y evitar las sorpresas.

En todo caso siempre lo que prima es tener conciencia de lo que estoy gastando, esa la clave para todo!

Este artículo es para Uber, pero aplica también a cualquier plataforma similar, no solo de transporte, puede ser Pedidos Ya, el almacén de la esquina que tenga una libreta (mientras no tenga su App) y al Pay per view del cable.

 

 

  • Fernando Repetto

    Excelente artículo, Rodrigo. Un tema actual visto con la objetividad que se requiere para construir una base firme en finanzas personales.

  • Juan

    Por suerte, todavía no hay Uber en el litoral norte. El mecanismo me hizo acordar al origen de las fichas de los casinos. Justamente, en determinado momento los casinos se dieron cuenta que las personas apostaban mas con unos botones o fichas de colores que usando los fajos de billetes o bolsas de monedas.
    Como comentario final, me llama mucho la atención como las personas asocian una tarjeta de crédito o débito a una aplicación de celular. Aparte de ser algo que facilita demasiado el gasto superfluo, no debe haber un dispositivo más vulnerable para el robo de datos personales y bancarios.
    Suerte, y a cuidar los bolsillos

    • Hola Juan,

      Sobre el segundo punto, la tendencia es que el dinero y la tarjeta desaparezca y sean los celulares, que son omnipresnetes los métodos de pago a futuro. Apple pay, Qoolet, bits, paganza, son muchos los ejemplos de esta tendencia. Para ahí va el mundo y no podemos frenarlo, lo que hay que intentar que la seguridad en el celular esté siempre presente.