Hace unos 5 años me fui de Montevideo con mi familia y nos instalamos en el municipio de Piriápolis. En este episodio te cuento cómo tomamos esa decisión, qué ventajas encontramos, qué cosas no son tan lindas y qué dicen algunos datos sobre vivir fuera de las grandes ciudades. Sirve si estás pensando en mudarte al interior y querés mirarlo con la neurona financiera, sin la postal idílica de la casita frente a la playa.
Ideas clave
- Por qué nos fuimos: la pandemia, con hijos chicos en un apartamento, nos pegó fuerte. El teletrabajo me permitió adelantar un sueño que pensábamos cumplir recién al retirarnos.
- Lo que dicen los datos: según el INE, seis de cada 1000 montevideanos se están yendo de Montevideo y Maldonado es el departamento que más creció por migración interna. Las encuestas Gallup indican que cuando una ciudad supera las 300.000 personas, la felicidad de quienes viven ahí baja.
- Bienestar: pueblo chico significa más seguridad (los homicidios per cápita en Maldonado son la mitad que en Montevideo), más vínculo con la comunidad y contacto con la naturaleza como parte del día a día, sin tener que agendarlo.
- Costos: la vivienda es más barata (por lo que cuesta un apartamento de un dormitorio en Montevideo se consigue una casa linda en la zona) y el costo de vida es similar. Se gasta menos porque hay menos oferta de consumo y casi no hay comparación social.
- Lo que falta: trabajo para las nuevas generaciones, escuelas y liceos sobrepoblados, sin universidad en la zona y salud de primera asistencia (para internación hay que ir a Maldonado o Montevideo, a unos 40 minutos).
- El invierno y el capital social: el primer invierno puede ser duro, gris y solitario, y construir vínculos lleva tiempo, aunque muchos vecinos están en la misma situación.
Para llevar a la práctica
- Resolvé antes el tema del trabajo: tener un ingreso que no dependa de un lugar físico es fundamental, y ahí aparece el geoarbitraje (vivir con costos del interior y ganar con valores de la gran ciudad).
- No quemes las naves: alquilá de forma anual, pasá un invierno completo y recién después decidí si te quedás.
Si estás evaluando mudarte a Piriápolis o a otro lugar del interior, te invito a ver el episodio completo, donde cuento con más detalle la experiencia, los pro y los contra.