Sábado de noche, buscás una película en Netflix, no sabés qué elegir y después de una hora terminás viendo una que ya viste. Ese patrón también aparece en nuestras finanzas. En este episodio hablo de qué le pasa al cerebro cuando tiene muchas opciones y de por qué buscar la decisión perfecta suele llevarnos a una peor. Es para quien se paraliza al comprar, invertir o elegir casa, y cuento cómo lo apliqué cuando cambié de auto.
Ideas clave
- Siempre decidimos con información incompleta. Simon, que ganó el Premio Nobel de Economía en 1978 por estudiar cómo decidimos cuando hay muchas opciones, descubrió que nunca podemos tomar la mejor decisión posible y por eso buscamos una lo suficientemente buena (good enough). Quienes lo hacen tienden a ser más felices. Él mismo lo aplicaba: se vestía siempre igual, compraba la boina en la misma tienda y desayunaba lo mismo, para gastar energía en lo importante. Lo mismo hacen Steve Jobs con su polera negra o Mark Zuckerberg.
- Dos perfiles: los que se conforman y los maximizadores. El maximizador lee todos los reviews, consulta y compara para convencerse de que elige lo mejor. Un psicólogo, Barry Schwartz, y su equipo midieron dónde cae cada persona y encontraron que los maximizadores gastan más energía, se arrepienten igual, se comparan más con los demás y son menos felices. Tienen una vocecita que dice «puede ser mejor».
- Demasiadas opciones paralizan. Cuento un estudio en un supermercado: una mesa con 24 mermeladas vendió un 30% menos que una con 6. También cito el libro Flow, que dice que enfocarse es comprometerse con una acción y dejar de lado las demás, y eso libera energía para vivir en vez de pensar cómo vivir. Y el cuento de Murakami de dos desconocidos que sienten amor a primera vista y se separan «por si había alguien más»: nunca se volvieron a encontrar.
- En inversiones. Armé un portafolio para la comunidad Más Allá del Dinero, 80% renta variable y 80% renta fija fuera de Estados Unidos, y cuando me preguntaron entre varios ETF parecidos, elegí el que más me gustó y ejecuté. Según estudios que menciono, quienes tocan todo el tiempo un portafolio diversificado buscando algo un poco mejor ganaron en promedio un 11,4% menos. También recuerdo que Warren Buffett, en su carta de 2013, dijo que su herencia debía ir 80% al S&P 500 y 20% a bonos del Tesoro de Estados Unidos.
- En vivienda y consumo. Todos conocemos a alguien que hace años busca casa y siempre le encuentra un defecto mientras paga alquiler. Y la necesidad de cambiar dispositivos o la tele cada vez que viene un mundial es una señal de que no estamos satisfechos con lo que tenemos.
Para llevar a la práctica
- Antes de buscar, definir qué es lo suficientemente bueno para mí.
- Cuando algo cumple ese criterio, elegirlo, comprometerme y no seguir mejorándolo.
- Usar la energía que ahorro en decidir para vivir.
Cuando cambié de auto, me paralicé con tres o cuatro opciones. Un amigo maximizador se había comprado uno, confié en su análisis y compré el mismo sin saber todo lo que tiene. Podría haber sido mejor, pero no me importa, y soy bastante feliz decidiendo así. Si querés escuchar los ejemplos completos, te invito a ver el episodio.