Educación financiera: una forma de ver el mundo - Neurona Financiera

Educación financiera: una forma de ver el mundo

In Finanzas Personales
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El otro día tuve un cruce con un compañero de trabajo que me dejó pensando. Me di cuenta que la educación financiera y las finanzas personales son mucho más que mecanismos para un fin, es una forma de ver el mundo distinta, dónde asumimos la responsabilidad de nuestro destino.

Pero comencemos por el principio, el cruce con mi compañero. Hace unos días di una charla sobre inversiones y en la misma comenté la compleja situación de la caja profesional, algo de lo que luego escribí aquí. Mi predicción había sido previo a las noticias de prensa sobre los recortes que se hicieron, lo que me anotó un puntito, digamos que tuve la suerte de decir algo en el momento adecuado.

Charlando del tema con algunos compañeros, me preguntaron que opinaba y yo les dije algo que tengo ya muy incorporado, que había que tener un plan B, que hay que diversificar para el retiro y que no solo se puede contar con un solo mecanismo que además está mal formulado y que depende en muchas formas del sistema político o de la coyuntura.

Por ahí saltó alguien incomodo con lo que yo estaba diciendo. Lo primero que me objetó es que no se puede desconfiar del mecanismo jubilatorio, cuasi cómo si fuera una religión, cómo si el simple hecho de perder la fe en el sistema hiciera que este se cayera. Es verdad, si todos dejamos de aportar el sistema cae, pero por algo es obligatorio. Obligatorio, no incuestionable.

Lo otro que saltó es la imposibilidad de tener un plan B por lo justo que se vive en el día a día. Mi respuesta a este punto fue: “Vos tenés cable?” La respuesta fue afirmativa, pero estuvo acompañada de que el prefería tener cable hoy a sacrificarlo por un mañana potencial. Y este último punto es el que me dejó pensando y que motiva este artículo.

Yo pienso distinto. Voy contra la corriente.

Creo cada vez con mas fuerza que la felicidad no está en lo que tengo, sino en lo que soy y en lo que hago. En lo que aprendo, en lo que doy, en lo que comparto.

En el hecho de sacrificar cosas hoy en pro de un mañana mejor, aprendí que la mayoría de lo que quiero son caprichos que no me ayudan a ser feliz, al contrario me atan. Que a menos que se esté muy sumergido, hay cosas que se pueden recortar y que no afectan nuestra calidad de vida.

Estoy convencido que es posible transformar ahorros en inversión y esa inversión si comienza temprano puede ser nuestro sustento en el futuro, para vivir de las ganancias y dedicar nuestro tiempo a lo que mas nos guste. Trabajar por placer y no por dinero.

Lamento haber aprendido esto tan tarde, me hubiera gustado que a los 20 alguien me hablara de educación financiera, ingresos pasivos, etc Pero no, no se habla de esto, es que son pocos los que se animan a ir contra corriente, a pensar distinto, a ser buscadores.

La norma es: estudiá, trabajá, jubilate y confiá que la jubilación te de para vivir y si no te da marchaste, así que mejor no pienses en eso.

Disculpen, yo esa no la compro. Yo soy responsable de mi destino.